Concursos de acreedores, reestructuraciones y refinanciaciones.

Concursos de acreedores, reestructuraciones y refinanciaciones.

Certamen Creditorum cuenta con una larga experiencia en la gestión de los procesos de refinanciación y reestructuración, así como en la gestión de concursos acreedores, tanto en la posición de administradores concursales, como en la posición de abogados de la concursada, o en la posición de abogados de uno o varios acreedores.

Para ello, y desde esta experiencia:

  • Estudiamos la situación de la sociedad y proponemos un plan de viabilidad o reestructuración cuando sea posible, y llevamos a cabo las negociaciones necesarias con acreedores y entidades financieras para posibilitar la refinanciación o reestructuración.
  • Si el negocio no es viable, preparamos con el cliente la documentación e información necesarias para solicitar un concurso de acreedores con todas las garantías y sin riesgos en la fase de calificación: revisamos la contabilidad y su adecuación a la realidad, los contratos en vigor de la compañía, las operaciones potencialmente sujetas a acciones de rescisión, las relaciones contractuales y financieras con los socios y administradores, el cumplimiento de obligaciones formales en cuanto a la legalización de libros contables o el depósito de cuentas anuales, etc.  El objetivo será siempre asegurar la calificación del concurso como fortuito.
  • Preparamos la demanda de solicitud de concurso de acreedores y gestionamos y defendemos los derechos del concursado en el procedimiento, en contacto constante con el administrador concursal, y mediante la presentación de los escritos, incidentes concursales y recursos que en cada caso sean necesarios.
  • Podemos también, si resulta viable, presentar oposición frente a una demanda de concurso necesario de acreedores instada por un acreedor.
  • En caso de que se solicite nuestro asesoramiento por un acreedor, podemos presentar demanda instando la declaración de concurso necesario de acreedores, siempre que entendamos esta vía – cara y larga – como la más eficiente para la recuperación del crédito del cliente.
  • Asimismo, en defensa del interés de un acreedor, podemos personarnos en un concurso de acreedores ya declarado, defendiendo la calificación correcta del crédito, analizando los planes de viabilidad o liquidación que se presenten en el concurso, votando los convenios de acreedores que en su caso se presentaren, impugnando todos aquellos actos del concursado o de la administración concursal que perjudiquen las expectativas de cobro del acreedor, e instando, por último, en su caso, la calificación culpable del concurso si de esta calificación resulta una mayor probabilidad de cobro de su crédito por parte del acreedor.

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